Polideportivo en Aller en Asturias, 2006 SEGUNDO PREMIO

2º PREMIO

Una pieza en el paisaje, escala del paisaje, un trozo de terreno extraido como el mineral y suspendido por un bosque de pilares. Una cubierta ajardinada un nuevo rectángulo verde de juego. Recuperación de este entorno, invadido por el asfalto, árido y estéril como un parque polideportivo. Areas deportivas rodeadas de vegetación, los rectángulos de juego claros en el bosque, como los prados de pastos entre el carballo y el roble.

El polideportivo ocupa un lugar estratégico desde el que ordenar toda la intervención, entre el campo de fútbol exterior y la zona deportiva correspondiente a las pistas de tenis... Cercano al río para aprovechar su potencial paisajístico. Un circuito perimetral de footing y ejercicios rodea la intervención estableciendo conexiones con la otra margen del río. Una intervención única que pretende diluirse en el paisaje. La pieza del polideportivo se presenta como una forma rotunda enmarcada en el paisaje verde de fondo.

Se mantienen los accesos rodado y peatonal existentes. Al norte del campo de fútbol se habilitará el área de aparcamiento aprovechando la superficie de asfalto existente. Se plantará un bosque de carballos, combinado con las plazas de aparcamiento para proveer de sombra y frescor durante los meses de verano. El acceso al centro se realiza a través de una plaza situada a medio camino entre la pasarela peatonal y el aparcamiento.

El polideportivo se plantea como un edificio compacto, cuadrado para minimizar pérdidas y ganancias negativas de calor. Una zona porticada rodea la construcción, creando a la vez un cobijo frente a la lluvia y un espacio intermedio que permite atemperar la temperatura con la que intercambiará calor la zona calefactada.