CHIC, tienda-restaurante gourmet, 2005

Una tienda de productos artesanos de alimentación, con la posibilidad de degustar dichos productos: chacina, quesos, envasados, conservas o cualquiera de los vinos de la cava. Acercar el mundo del cerdo a los turistas extranjeros, no tan cercanos a la visión directa de la chacina, de las piernas de cerdo colgando de los forjados, de la grasa… Vender jamones como si fueran zapatos de diseño…

Creación de la marca CH I C, con el logo color sanguina-guijuelo con dos orificios blancos, en alusión a la figura perfecta del círculo, al morro del cerdo (siendo la chacina uno de los productos principales a comercializar) y a la entrada de las nuevas tecnologías ( interface-conexión) en el nuevo desarrollo comercial de esta cabecera de franquicia, con la posibilidad de control de las denominaciones de origen y calidad de los productos desde el mismo local.

Un enorme expositor de 12 metros de largo por 2,20 de alto aislando cada producto para fortalecer la imagen individual de cada uno de ellos, diseño de envase incluido. El gran expositor está retroiluminado recortando la presencia de los objetos de forma precisa e incorpora un escenario mas cálido en horarios de cena. Al gran mueble corrido le acompañan unos muebles-móviles con productos y que pueden incluso ser retirados para la utilización de la sala diáfana para todo tipo de actos, y unos veladores de diseño para el apoyo a la degustación.

La cava del vino es un recinto separado del resto del local con unos nichos en damero que albergan las botellas del vino.

Una mesa corrida de madera de Iroko maciza de 4 metros de longitud es el corazón del proyecto: la zona de degustación, el lugar de la homilía culinaria. La mesa para que los fieles degusten los manjares. Detrás, la barra como el altar donde se corta en el jamón, donde se vierte el vino.

En definitiva, un espacio para el deleite del gourmet, una capilla del buen comer…