Estudio Isla Grafica, 2008

Se trataba de crear un lugar propicio para la práctica del trabajo del diseñador gráfico fundador de la firma ISLA GRÁFICA y su equipo.

Lo que nos encontramos era un local semisótano, de unos 50 m2, al que apenas entraba luz, en pésimas condiciones, con una reciente rehabilitación estructural para pasar una ITE, que dejaba bastante que desear.

La actuación deja un estudio con una evidente sensación de luminosidad, donde se respira un aire saneado, una escalera-escultura liviana y etérea que se hace protagonista del lugar nada mas entrar, una nueva superficie, en doble altura, de unos 10 m2 que hace las funciones de despacho principal, ahora sí, por encima de la cota de la acera exterior, un mar de sinuosas olas, que cumple la doble función de tapar la criticable recuperación de forjado que se realizó, como la de recrear un falso techo y la de unificar conceptual y estéticamente, la solución estructural que hace vaporizar una escalera.