Casas Houzz: El hogar ‘vivo’ de un arquitecto en Madrid, por Laura Novo Muñoz para Casas Houzz

La casa del arquitecto Alberto Marcos es un antiguo taller de pintura en lo alto de un edificio decimonónico.

La clave de esta reforma fue recuperar una impresionante estructura de cerchas de madera ocultas hasta entonces tras el falso techo. Bajo ella, se ha construido “un espacio vivo y en constante transformación que va renovándose a medida que se va viviendo”, en palabras de Alberto Marcos, arquitecto y dueño de la casa. Marcos, por ejemplo, diseñó una especial zona infantil tras el nacimiento de sus hijas. El llamativo vacío de 85 metros cuadrados y 5 metros de altura que da forma a esta vivienda ya ha aparecido en varios programas de televisión y anuncios. El director Pedro Almodóvar también ha estado a punto de utilizarla en una de sus películas.

De un vistazo
Quién vive aquí: El arquitecto Alberto Marcos con su mujer Sacha y sus tres hijas
Situación: Centro de Madrid
Superficie: 175 metros cuadrados
Arquitecto: Alberto Marcos, AMPS Arquitectura y Diseño
Fotografía: Pablo Zuloaga

“El espacio original era un cubo con la estructura de madera oculta”, desvela el arquitecto, quien no dudó en desmontar el falso techo para disponer de toda la altura.

Una única sala diáfana y de gran altura alberga el estar, el estudio y el comedor. La luz natural entra por el gran ventanal orientado al Norte. El mobiliario sirve para zonificar y señalar las diferentes áreas de uso, con una estantería a doble altura protagonizando la zona de estudio. Esta pieza, diseñada por el propio Marcos, es una estructura de tubo de 12 milímetros de hierro pintado en blanco que queda suspendida de la pared con baldas en DM lacado blanco de 30 milímetros.

Al mismo nivel que el resto de la entreplanta –aunque sin comunicación con ella–, vemos una pasarela con solado de tablero de OSB. Para facilitar el acceso a los volúmenes más altos, está la escalera con barandilla, en madera de pino.

El estar se ordena alrededor de una mesa baja móvil, en tablero macizo de olmo de 8 centímetros de espesor y estructura de tubo metálico. Diseñada por el mismo arquitecto, en ella se han calado versos de la poetisa argentina Alejandra Pizarnik.

La intervención ha recuperado elementos del espacio primitivo, como la estructura de cerchas originales, cubiertas ahora por una capa de aceite de linaza. También el solado de pino, con tablas de más de 6 metros de largo, lijadas manualmente, y a las que se ha aplicado poliuretano. “Se trataba de alterar en lo mínimo posible el gran espacio”, explica Alberto.

Un cable cae desde las cerchas de madera, sosteniendo una bombilla: se trata de potenciar la sencillez.

“Este proyecto es una capilla rural en el corazón de la ciudad”, dice el arquitecto.

Directamente comunicado con el salón y el estudio, el comedor queda resguardado bajo la entreplanta.

También es obra de Marcos la mesa del comedor con sobre de vidrio. Se ha construido a partir de la antigua puerta del aseo original. A su alrededor, las sillas Plastic de los Eames.

En la cocina, el suelo de madera se sustituye por linóleo de Armstrong. El mobiliario, en contrachapado de madera y linóleo encolado en un naranja similar al del solado original, lleva tiradores de acero inoxidable. La encimera es de madera maciza.

La lámpara fue adquirida en El Rastro de Madrid y es un diseño de Verner Panton que convive con otras piezas creadas a medida por el arquitecto, como la mesa blanca que vemos adosada a la pared.

“Cuando compramos la casa, aún no teníamos hijas”, cuenta Alberto. Con la ampliación de la familia, algunas cosas cambiaron. La escalera, por ejemplo, de metal y en un solo tramo, fue sustituida por otra en dos tramos de DM en bruto, con un planero en uno de los laterales y un trastero debajo.

Cuadros de Jacobo Gavira, pintor, diseñador y gran amigo de la familia, decoran varios rincones de la casa.

 Con un enrejado de listones de madera blanca a modo de barandilla, la caja de la escalera se ha decorado con versos troquelados en la pared, y un vinilo de Apple Pie acompañando el recorrido hacia las habitaciones.

En la entreplanta, que aloja los espacios más privados, se ha eliminado la excesiva compartimentación original. Donde antes había un pasillo y dos habitaciones que funcionaban como trastero, ahora se sitúa la zona que alberga el dormitorio principal, con vestidor y baño.

Junto al mobiliario de roble, diseñado a medida por el arquitecto, vemos las lámparas Tolomeo de Artemide. El pavimento se ha cubierto con chenilla danesa de Paula Silk; las vigas, pintadas de blanco, refuerzan la sensación de amplitud.

 “No nos gustan los espacios cerrados por lo que dejamos el baño principal abierto al dormitorio”, señala el arquitecto. Solo queda cerrada la zona del inodoro y el bidé, convertidos por la noche en una caja de luz.

El cemento bruñido del frente donde se sitúan la bañera y la ducha, ambas realizadas in situ, domina el espacio, con el lavabo sobre un mueble de madera de zebrano.

 Aunque inicialmente reservado para una gran galería diáfana y abierta al nivel inferior, la llegada de las niñas hizo que la pareja se plantease ocupar el espacio junto al dormitorio principal de forma distinta.

“Queríamos que el cuarto de las niñas fuera su casa y no una habitación dentro del conjunto” explica Alberto, quien siguiendo esta premia construyó “dos casas dentro de la casa“ para las nuevas inquilinas.

Fabricadas en seco, con paredes de listones de madera de pino y tablero de contrachapado de okume, las “casas-caja” se levantan sobre un solado de tablero OSB, lámina impactodan y tablero DM pintado en blanco. Todo aquí se diseña por y para las más pequeñas, con puertas y ventanas a su altura que marcan así una separación con el mundo adulto; y una nueva barandilla, más tupida y segura que la original. Dos enormes puertas correderas separan la zona de noche de la de juegos.

Enrasados con los paramentos verticales, los armarios y las contraventanas del interior desaparecen cuando están cerrados.

Junto a la silla Panton de Vitra, vemos piezas de ninetonine. Alberto y Sacha crearon esta firma dedicada al diseño de muebles y complementos para niños hace unos años. La iluminación se resuelve con las luminarias Lamp Au Lait de Ingo Maurer.

Alberto Marcos_AMPS

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