En Playa Hermosa y frente al Océano Pacífico, una colina domina el horizonte. Allí los zopilotes se acuestan en las térmicas para navegar en círculo sobre la selva.
En Playa Hermosa y frente al Océano Pacífico, una colina domina el horizonte. Allí los zopilotes se acuestan en las térmicas para navegar en círculo sobre la selva.
Esta la inspiración para crear una vivienda que se integre con la naturaleza, que desaparezca.
Esta la inspiración para crear una vivienda que se integre con la naturaleza, que desaparezca.
Casa Copal se asoma, casi suspendida, sobre un mar de palmas.
Una estructura de forjados reticulares de hormigón armado que crean unas bandejas horizontales habitadas. Dos líneas de sombra. Unas vigas-jardinera que recorren el perímetro de la casa y permiten que las alas se pueblen de flores y plantas.
La planta inferior, se abre totalmente al exterior, donde una piscina se acomoda en la pendiente, y comprende las zonas de la vida en común.
Comer, pensar, reír y observar. Un solado de piedra volcánica local, paredes de hormigón y carpinteríaas de madera de teca del país. Ventilación cruzada y una enorme sombra que protege tanto del sol como de las copiosas lluvias. Un inmenso mural de madera creado por la artista local Johanna Van Parijs ejerce de contrapunto al austero cromatismo de la casa.
Cada material su lenguaje. Nada se oculta.
Una escalera de caracol, emerge en el centro para conectar con la segunda planta donde se distribuyen las habitaciones. Grandes espacios de terraza y generosos baños donde los materiales locales contrastan con mármoles y calizas provenientes de Brasil.
Espacios que se abren y cierran según las horas del día o las estaciones.
Sobre esta última bandeja la terraza superior, el mirador de esta colina, protegido del sol por una estructura de madera y cañizo, un “rancho” desde donde otear el horizonte. De un lado el rompiente. Del otro las montañas y la selva.
Tres casitas de madera entre los árboles que crecían en el lugar completan el programa, creando habitaciones, salones y terrazas. Se repite la línea horizontal en sus tejados, que se alzan dejando una bandeja de luz en su interior.
Casa Copal, un ave suspendida sobre el Pacífico.
